728 x 90

Conoce 8 remedios naturales para combatir la ansiedad

Ansiedad Priscilla Du Preez

Amapola de California
Contiene propiedades hipnótico-relajantes y su actuación es suave. Se utiliza para el tratamiento del insomnio en niños y personas de la tercera edad. Sus funciones son la reducción de la ansiedad leve, ayuda a controlar los nervios excesivos y reduce la irritabilidad y el estrés.

No es tóxica y su consumo prolongado no evidencia dependencia. Sin embargo, por falta de estudios, se recomienda no consumirla durante el embarazo y lactancia ni durante el tratamiento con antidepresivos. Tampoco se recomienda para personas que padezcan un trastorno en la tensión o que tomen fármacos que alteren la presión arterial.

Valeriana
Se usa la raíz de la valeriana para obtener el efecto sedante. Además, induce a un estado de relajación, contribuye a favorecer el sueño, ayuda a disminuir la presión arterial y mantiene ciertos efectos convulsivos.

No es tóxica si se toman dosis razonables, sin embargo, su administración prolongada puede crear dependencia. Además, su consumo excesivo puede producir flatulencias y molestias gastrointestinales. No es recomendable para mujeres embarazadas y en fase de lactancia.

Melisa
La melisa también produce un efecto sedante y tiene propiedades hipnóticas, por lo que se considera uno de los remedios naturales para la ansiedad. Frecuentemente, es utilizada ante elevadas sensaciones de angustia o en problemas digestivos, puesto que es reguladora intestinal.

Pasiflora
Es un ansiolítico natural fuerte. Por su efecto relajante se compara con el Valium, pero no presenta los efectos secundarios de este. Está indicada como tranquilizante, concretamente para el tratamiento del insomnio, las palpitaciones y otros síntomas de estrés y ansiedad.

Su consumo está recomendado en niños mayores de dos años.

Carece de toxicidad, siempre y cuando las cantidades estén controladas. Un consumo excesivo puede producir náuseas y vómitos. Está contraindicada en el embarazo y en la lactancia.

Tila
Es un tranquilizante natural que ayuda en estados de angustia, ansiedad y excitación. Tiene propiedades relajantes y ayuda a disminuir la tensión y el insomnio. Como las otras plantas, es un ansiolítico natural potente que también funciona como relajante muscular.

También actúa sobre el hígado, produciendo un aumento de la función desintoxicante, la cual contribuye en la relajación muscular y nerviosa.

Cabe destacar que no puede ser administrada simultáneamente con fármacos anticoagulantes, ni en personas que padezcan un trastorno en la coagulación de la sangre. Debe consumirse durante un máximo de treinta días seguidos y su exceso puede provocar taquicardia o insomnio.

Lúpulo
Se utiliza en los trastornos nerviosos que guardan relación con la menopausia, debido a su incidencia en los estrógenos. Además, mantiene propiedades hipnótico-sedantes y depresoras. Se recomienda ante estados de ansiedad e intranquilidad, así como el exceso de excitabilidad y en el insomnio de origen nervioso.

Contraindicada durante el embarazo y la lactancia y, concretamente, en los casos de hiperestrogenia, es decir, tener elevados niveles de estrógenos.

Manzanilla
Produce una acción tranquilizante suave y es utilizada en los trastornos digestivos de origen nervioso y en el dolor abdominal. Su principal ventaja es que puede ser administrada a un bebé.

Espino albar
Su uso se concentra en disminuir el estrés, la ansiedad y otros síntomas nerviosos, que guardan relación con el sistema cardiovascular.

Tiene un efecto tranquilizante mayor que el de la valeriana y la tila y, por ello, es un ansiolítico natural muy potente.

Sus principios activos se utilizan en muchos fármacos para el tratamiento de trastornos cardíacos, por lo que no se debe superar la dosis recomendada. Su ingesta prolongada o su consumo en dosis elevadas puede causar toxicidad hepática, además de alteraciones respiratorias y cardíacas.

Con información de psicologia-online.com

Síguenos en: Google News