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Prohibición del testeo de cosméticos en animales: un avance sustancial para Chile

Testeo de cosméticos en animales Bionoticias

El uso éticamente aceptable y sostenible de los animales en investigación, al igual que en otras actividades, así como el estatus moral de los animales, ha sido tema de discusión en las últimas décadas. Cada animal utilizado con fines científicos es un individuo con capacidad de experimentar dolor, por lo mismo, la integridad científica es primordial, donde cada investigador tiene el deber de aplicar principios internacionales que buscan disminuir los efectos negativos en el animal. Por ejemplo, el principio de las 3Rs desarrollado a fines de los años 50 por los científicos Russell y Burch, que busca reemplazar, reducir y refinar el uso de animales.  

Si bien en Chile no se realiza testeo de productos cosméticos en animales, la reciente aprobación de la modificación del Código Sanitario, que prohíbe el testeo de productos cosméticos e ingredientes en animales, así como la importación y comercialización de estos productos, es un gran avance para el país. De esta manera Chile se suma a países latinoamericanos como Colombia, Ecuador y México que ya han aprobado leyes en esta línea, y a los más de 40 que a nivel mundial prohíben el testeo de cosméticos en seres vivos, respondiendo de esta forma al principio del reemplazo. 

Por otra parte, se alinea con los principios de la OCDE que ya hace más de 25 años reconoce la importancia de resguardar el bienestar de los animales, en particular aquellos utilizados en experimentación. Finalmente, con la aprobación de esta modificación el país responde a un requerimiento de nuestra sociedad, ya que hace años la aceptabilidad social respecto al uso de animales en testeo de cosméticos ha cambiado y cada vez más personas buscan productos que certifiquen que son libres de crueldad a través de un sello. 

La posibilidad de reemplazar el uso de animales da cuenta de que hoy contamos con la tecnología y capacidades científicas para desarrollar modelos predictivos y robustos que nos permiten generar la misma información, pero sin requerir el uso de animales. Esto significa que actualmente contamos con las herramientas que permiten asegurar al consumidor que el producto que está comprando es seguro y no tiene riesgos para su salud, sin la necesidad de probarlo antes en un animal. Sin embargo, existen situaciones en que la inclusión de animales en investigación es necesaria, y es en estos casos que los principios de reducción y refinamiento cobran especial importancia.  Para poder seguir avanzando en métodos alternativos al uso de animales es indispensable el apoyo al desarrollo científico del país, el cual no ha visto grandes cambios en los últimos años. 

Cómo nos relacionamos los seres humanos con otros animales, la ética detrás de estas relaciones y sus consecuencias ahora y en el futuro son aspectos de creciente interés social, lo que muestra una evidente preocupación por la forma en que utilizamos a los animales en todos los ámbitos: alimentación, ropa, animales de compañía, entretenimiento y, por supuesto, en la investigación. Es por esto que nuestra conducta hacia ellos y cómo la regulamos a través de la legislación también deben ir actualizándose. Desde la aprobación de la Ley Sobre Protección de los Animales en 2009, pasando por la Ley Sobre Tenencia Responsable de Animales de Compañía en 2017 y ahora la modificación del Código Sanitario en 2023, vemos que Chile ha logrado demostrar una preocupación por los animales y la biodiversidad. Esperamos que continúe en esta senda de cambios y pronto veamos tiempos de discusión legislativa más cortos y que incluyan la información científica nacional disponible, en particular en lo que concierne a la protección de nuestras especies nativas. 

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