El auge de los piercings en jóvenes ha impulsado la proliferación de puestos callejeros y lugares informales que ofrecen este servicio en espacios concurridos, como estaciones de metro. Sin embargo, especialistas advierten que la colocación de piercings fuera de establecimientos acreditados implica graves riesgos para la salud.
La instalación de un piercing es un procedimiento invasivo que implica perforar la piel o las mucosas, abriendo una puerta a bacterias, virus y otros microorganismos. Realizar este procedimiento sin las debidas condiciones sanitarias eleva considerablemente el riesgo de infecciones tanto locales como sistémicas, algunas de ellas con consecuencias graves.
Problemas de salud más frecuentes
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Entre los riesgos más comunes se encuentran las infecciones bacterianas, que pueden causar enrojecimiento, dolor, calor, inflamación y secreción purulenta en la zona afectada. Otras complicaciones incluyen la formación de abscesos o acumulaciones de pus, especialmente cuando los piercings se colocan en el cartílago de las orejas, lo que puede generar deformaciones permanentes o necrosis del tejido.
El peligro se acentúa cuando se reutilizan agujas, instrumental o joyería sin esterilizar, lo que puede llevar a la transmisión de enfermedades graves como hepatitis B, hepatitis C o VIH. La hepatitis C, por ejemplo, se ha vinculado a tatuajes y piercings realizados con elementos no estériles o reutilizados en diferentes personas.
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Reacciones alérgicas y otros daños
Es frecuente la aparición de alergias cuando las joyas contienen níquel o materiales de baja calidad, generando dermatitis de contacto, enrojecimiento, hinchazón y picazón intensa. Incluso pueden desarrollarse cicatrices permanentes, queloides o lesiones hipertróficas. Si el piercing se coloca en la cavidad oral, se incrementa el riesgo de daños dentales, lesiones en las encías, infecciones bucales y cicatrices visibles.
(none)Medidas de prevención y alerta
(none)Frente a síntomas como fiebre, dolor intenso, inflamación progresiva, secreción verdosa o amarilla con mal olor, enrojecimiento extendido o ganglios inflamados, es crucial buscar atención médica de inmediato, ya que estos signos pueden indicar infecciones que requieren tratamiento oportuno.
(none)Las autoridades y expertos recomiendan realizarse piercings solo en locales acreditados y con permisos sanitarios vigentes. Es fundamental verificar que las agujas sean estériles y desechables, que el personal utilice guantes nuevos y que se sigan protocolos de bioseguridad. Además, se aconseja elegir joyería certificada elaborada en titanio, acero quirúrgico o materiales biocompatibles, y exigir instrucciones precisas sobre los cuidados posteriores, así como mantener la vacunación contra la hepatitis B al día.
(none)No acudir a puestos callejeros es clave para prevenir complicaciones, ya que en estas instalaciones no puede garantizarse la trazabilidad de los materiales ni la adecuada higiene o esterilización de los instrumentos utilizados.
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